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| Miguel Obed Díaz |
El hombre tiene todo el derecho de llorar, abrazar y
besar, pero vive un nuevo hombre que habla lo que siente y es sincero, a
diferencia de los machos que hoy en día coexisten. Walter Riso en su libro Intimidades
Masculinas explica de una forma directa que el humano del sexo masculino vive
en una sociedad que lo juzga por sus condiciones físicas y psicológicas y él
mismo no quiere estar en esta situación. En la parte I titulada ¿Cual sexo fuerte?
el autor da argumentos que no dejan
incertidumbres al respecto de lo calificado que es el género masculino según su
sensibilidad y emociones.
Este ¨nuevo hombre¨ está naciendo para
dejar atrás muchas de las circunstancias que se les ha atribuido como bravura y
buen estado corpóreo, las cuales atribuyen a los mismos como competentes e
idóneos para la sociedad. Esta especie masculina teme lo que las mujeres puedan
decir sobre su debilidad en una que otra área de su cuerpo. El hombre, según el pensamiento de la mujer, debe
ser llamado a la fuerza y al sufrimiento, no a la benevolencia ni a la alegría.
Ambos géneros, tanto el masculino como el femenino, deben educarse físicamente
porque el organismo debe estar sano y en buenas condiciones. Ahora bien, Riso
demuestra que no es lo mismo estar sano que vigoroso para poder ser aceptado. En
este caso, el hombre trataría de señalar al mundo una resistencia indefinida y
abstracta; la nueva generación de varones no es una generación vaga; sin embargo,
no solicita alzar pesas para el bienestar de los ojos del mundo, ofreciendo una
imagen totalmente falsa envés de ser simplemente saludable.
Desde la infancia se le ha enseñado
al niño que debe ser un tipo de héroe y lo más importante: victorioso. Un
superhéroe como Superman o Ironman con cualidades prodigiosas que claramente no
posee. Sin embargo, en lugar de ser sorprendente y asombroso como se le
aprecia, este hombre distinto prefiere ser un antihéroe. Es decir, un humano
más sin muchas responsabilidades y con más ternura, como Riso muestra. Un
hombre plenamente común y corriente con miedos a mostrar el miedo a las féminas,
miedo a que las mismas los abandonen y miedo a no tener nada en una sociedad
donde se necesita todo.
El miedo que demuestra el ser
varonil está completamente escondido porque existe otra raza que no soporta el
pensamiento de no juzgar y adjetivar. Las mujeres desean hombres con confianza
en sí mismos, que no duden ni tengan miedo. Esto es algo que contradice la
teoría de Riso, el hombre puede tener miedo al miedo y a sí mismo. Las hembras
necesitan un sustento y en quien confiar: los hombres sienten igual, tienen
miedo a la soledad y a separarse aunque no estén feliz con su cónyuge, necesitan
apoyo y amor. Como todo el peso cae sobre la rasa masculina, sin duda alguna,
la misma teme bastante a competir y perder, a no tener a la mano el poder ni el
dominio monetario.
Este libro completo e interesante es un total
defensor de los derechos del hombre antes desglosados. Sin duda alguna,
¿Cuál
sexo fuerte? es totalmente
interesante, no te deja bostezar por todo su contenido sobre la situación del
hombre en la sociedad, específicamente por sus características físicas y
psicológicas. Intimidades Masculinas agrada a un público no machista y
pro-igualitario, su autor demuestra que los hombres y las mujeres necesitan
equidad e igualdad en todos los desafíos entregados a cada uno de nosotros al
nacer.

Es interesante escuchar por parte de un hombre, que los hombres si pueden enseñar su lado débil, demostrar su amor y cariño a la mujer y sentir miedo de ser abandonado. Donde dice que, las mujeres buscan hombres que tengan confianza en si mismo, está en todo lo correcto, pero el tener confianza no significa que el hombre no pueda ni deba sentir temor por algo, como la soledad o el abandono. Por lo que, a las mujeres le gustan los hombres confiados, pero que muestre sus miedos en la relación.
ResponderEliminarEstas en lo cierto Joly, es muy anticuado escuchar por parte del sexo masculino que en verdad nosotros tenemos sentimientos y en verdad amamos como ustedes. A las mujeres les gustan los hombres confiados, pero muchas no nos dejan demostrar nuestro lado débil, que sí tenemos. Muchas gracias por comentar.
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